El plan de monitorización y seguimiento se centrará en aspectos demográficos, genéticos y ecológicos. El programa de seguimiento debe repetirse durante 10 años como mínimo, para asegurar el cumplimiento de los objetivos marcados en este proyecto.
Seguimiento demográfico:
- Control y evolución de los individuos introducidos. Se repondrán las marras en el caso de que superen el 30% durante los 3 primeros años.
- También es importante contabilizar el número de nuevos individuos que aparecen en las cercanías que hayan germinado recientemente.
Seguimiento genético:
- Se realizarán estudios genéticos para determinar la variabilidad genética de las poblaciones en el tiempo. Se usarán técnicas con marcadores moleculares como análisis de microsatélites y de PCR.
Seguimiento ecológico:
- Estudio de la dinámica poblacional. Se medirán la tasa de reclutamiento poblacional. En el caso de las muertes de individuos, es necesario determinar las causas (para saber si es debido a un mal protocolo de plantación o a un estrés posterior) para posteriormente poder corregir los errores.
- Se evaluará la estructura de edades para tener una idea del funcionamiento de la comunidad.
- Se medirá la tasa específica de reproducción durante los 10 años.
Con los datos obtenidos durante los primeros 5 años se pretende confeccionar la matriz de transición media con datos de la propia población y realizar modelos de tendencia de la población y evaluar, si procede, el cambio de los objetivos específicos y la estrategia para cumplir el objetivo principal.
Además, la información acerca de las causas de mortalidad nos permitirá identificar nuevos factores de degradación derivados de la presión humana y evaluar posibles alternativas de protección de las poblaciones.
Mantenimiento
En la población de Nerja (Río Chíllar) se eliminará la vegetación competidora siempre que sea necesario durante los 10 primeros años.
Mantenimiento y reposición de las infraestructuras de protección (vallado) en ambas poblaciones y del panal de abejas en la población de Punta La Mona. Los agentes de medioambiente del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo serán los encargados de vigilar que el vallado se encuentre en condiciones para cumplir su función.
Todos los censos aquí enumerados se efectuarán con una periodicidad anual.
El plan de monitorización y seguimiento se centrará en aspectos demográficos, genéticos y ecológicos. El programa de seguimiento debe repetirse durante 10 años como mínimo, para asegurar el cumplimiento de los objetivos marcados en este proyecto.
Seguimiento demográfico:
- Control y evolución de los individuos introducidos. Se repondrán las marras en el caso de que superen el 30% durante los 3 primeros años.
- También es importante contabilizar el número de nuevos individuos que aparecen en las cercanías que hayan germinado recientemente.
Seguimiento genético:
- Se realizarán estudios genéticos para determinar la variabilidad genética de las poblaciones en el tiempo. Se usarán técnicas con marcadores moleculares como análisis de microsatélites y de PCR.
Seguimiento ecológico:
- Estudio de la dinámica poblacional. Se medirán la tasa de reclutamiento poblacional. En el caso de las muertes de individuos, es necesario determinar las causas (para saber si es debido a un mal protocolo de plantación o a un estrés posterior) para posteriormente poder corregir los errores.
- Se evaluará la estructura de edades para tener una idea del funcionamiento de la comunidad.
- Se medirá la tasa específica de reproducción durante los 10 años.
Con los datos obtenidos durante los primeros 5 años se pretende confeccionar la matriz de transición media con datos de la propia población y realizar modelos de tendencia de la población y evaluar, si procede, el cambio de los objetivos específicos y la estrategia para cumplir el objetivo principal.
Además, la información acerca de las causas de mortalidad nos permitirá identificar nuevos factores de degradación derivados de la presión humana y evaluar posibles alternativas de protección de las poblaciones.
Mantenimiento
En la población de Nerja (Río Chíllar) se eliminará la vegetación competidora siempre que sea necesario durante los 10 primeros años.
Mantenimiento y reposición de las infraestructuras de protección (vallado) en ambas poblaciones y del panal de abejas en la población de Punta La Mona. Los agentes de medioambiente del Paraje Natural Acantilados de Maro-Cerro Gordo serán los encargados de vigilar que el vallado se encuentre en condiciones para cumplir su función.
Todos los censos aquí enumerados se efectuarán con una periodicidad anual.